dualidad platónica
La
dualidad ontológica según la dualidad antropológica
La dualidad que Platón propone está basada en la realidad
que es percibida por los sentidos y la verdadera realidad inteligible llamada
el mundo de las ideas. En la sociedad actual podemos decir que la realidad que
nuestros sentidos perciben es engañosa y la podemos percibir en las opiniones
que cada uno tiene sobre un objeto particular, las opiniones se convierten en
una realidad que creemos verdadera. En la sociedad las ideas las tenemos que
buscar mediante la razón y el contacto directo con los objetos en un esfuerzo
por salir de la ignorancia, buscando el conocimiento inmutable propio del alma.
El alma es la principal razón por la cual Platón propone un
mundo de las ideas; así como el cuerpo es al mundo terrenal, el alma es al
mundo de las ideas. Platón postuló el conocimiento como recuerdo, lo cual dice
que las almas antes de encarnarse conocían absolutamente todas las esencias de
las cosas, el verdadero conocimiento, las ideas, pero al llegar al cuerpo
olvidan todo lo aprendido y entran al mundo carnal, sensible, el de los
objetos. El alma propone la existencia
de otro mundo y sin ella no habría porque existir un mundo de las ideas, es la
esencia del hombre como un objeto que hace parte del mundo sensible, entonces
debe existir un mundo donde el conocimiento verdadero y las ideas o esencias de
cada cosa se encuentran, llamado mundo inmutable el de las ideas
Esta dualidad antropológica actualmente está ligada a la
creencia religiosa. Muchas religiones creen en la existencia del alma por lo
tanto no le temen a la muerte porque creen en un mundo divino donde el alma
descansa. El que no cree en el alma, en la esencia del ser humano, está
conforme con lo sensible (lo material) y no ve más allá de ello. Entonces nunca
sabrá como será la vida cuando llegue la muerte y el cuerpo material muera.
El cuerpo es la cárcel del alma durante su existencia
terrena según Platón y constituye un
estorbo para el alma que, con sus pasiones, la arrastra a lo material, impidiéndole
su hacer propio: la contemplación de las ideas. El ideal del hombre es una
inteligencia pura desligada de la carnalidad.
Mientras tengamos nuestro cuerpo, y nuestra alma esté sumida
en esta corrupción jamás poseeremos el objeto de nuestros deseos; es decir, la
verdad. El cuerpo pone mil obstáculos por la necesidad de alimentarle y por
otra parte nos llena de amores, de deseos, de temores y de toda clase de
necesidades de manera que el cuerpo
nunca nos conduce a la sabiduría. Porque del cuerpo nacen las guerras y los
combates, con todas sus pasiones.
Todas las guerras no proceden sino del ansia de amontonar
riquezas, y nos vemos obligados a amontonarlas a causa del cuerpo, para servir
como esclavos a sus necesidades. Por todo esto es que no tenemos tiempo en
pensar sobre la verdadera realidad, el cuerpo no nos deja discernir la verdad
Mientras vivamos debemos controlar nuestro cuerpo
separándonos un poco de los material que al cuerpo provoca o por el contrario
dejaremos de ser seres racionales y pasaríamos a ser seres materiales conducido
por nuestro cuerpo.


Tomas me gusta mucho la manera en la cual abres el tema y lo explicas deja una total claridad de en que consiste todo, no veo la comparación con un hecho de la actualidad, excelente redacción puntuación y ortografía.
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